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“Modernidad. Interpretación transpolítica de la historia contemporánea”. Augusto del Noce.

“Modernidad. Interpretación transpolítica de la historia contemporánea”. Augusto del Noce. Ediciones Encuentro, Madrid, 2017, 85 pp.

Augusto del Noce es uno de los filósofos contemporáneos más agudos y que con mayor claridad es capaz de ver los procesos transformadores de la historia contemporánea. A finales del siglo XIX las élites intelectuales hablaban con naturalidad de un cambio de portada-del-noceépoca y los acontecimientos descontrolados del siglo XX han hecho que esa conciencia de una élite se arraigue en el sentir común. Hoy es un hecho cierto que nos encontramos ante un cambio de época y es necesario comprender en qué consiste, cuáles son sus causas y hacia dónde nos dirigimos. Como afirmaba el joven Marx, la filosofía debe ser también la comprensión conceptual de su propio tiempo y la crítica de este. Es precisamente por esta razón por la que estimamos conveniente publicar estos dos breves ensayos de Del Noce, porque las claves del cambio de época que vivimos no se encuentran en la necesidad material de los hechos, sino que se deben a un modo filosófico de comprender el mundo.

La modernidad es el eje interpretativo de nuestro tiempo y comprender qué significa como periodo histórico es fundamental para saber qué nos está pasando y hacia donde vamos. Para el filósofo italiano hay dos grandes vías de interpretación de la modernidad. Una sugiere que la consecuencia lógica del racionalismo es un ateísmo radical. La otra valora la modernidad como un camino hacia la catástrofe. No obstante, esta última es la imagen especular de aquella y, por tanto, no ayuda a salir del esquema ilustrado que equipara modernidad con ateísmo. El problema para la filosofía actual se encuentra en la interpretación habitual de la modernidad. Para Del Noce “lo moderno y lo antimoderno son en cierto sentido auténticamente gemelos, de modo que a veces resulta difícil distinguir lo más extremo de la modernidad de lo antimoderno”.

De un modo muy sugerente, desarrollado extensamente en alguno de sus ensayos, propone un camino distinto, aunque también moderno, del comúnmente trazado en la línea que va desde Descartes a Niestsche y que acaba en el nihilismo y en el ateísmo. Este otro camino, abierto en la modernidad, y destinado a purificar y clarificar el pensamiento metafísico tradicional, iría desde Descartes a Rosmini, pasando por Vico. La tesis sugerida sería “que el tránsito de la transcendencia de lo divino a su inmanencia no es negación de la idea de Dios, sino su purificación”.juan-gris

En la segunda parte de este ensayo Del Noce propone el caso italiano como paradigma de las leyes que sirven para interpretar las directrices de la historia contemporánea. Es un ejemplo histórico que ayuda a comprender lo afirmado en la primera parte del ensayo, a saber, que las grandes líneas de la historia contemporánea, la libertina y la reaccionaria, son como las dos caras de una misma moneda. Así, en un análisis desprovisto de pasión, explica como el fascismo y el posfascismo son dos fases de realización del marxismo, son dos imágenes especulares de una misma realidad. En efecto, las dos fases de realización del marxismo llevan a un proceso ininterrumpido de disolución.

Italia, convertida como en un laboratorio, permite comprobar que las grandes directrices de la historia contemporánea encuentran su matriz en la línea nihilista establecida desde Descartes a Nietsche. No obstante, la modernidad no debe entenderse únicamente según este camino que, según unos lleva a la inmanencia radical y a la libertad metafísica, y según otros a la decadencia absoluta.

Es posible que este ensayo ayude a comprender que la modernidad también es la afirmación del elemento personal en la historia, la madurez de la conciencia histórica y la purificación de la conciencia religiosa.